George Floyd, la nueva bandera de la DISCRIMINACIÓN en EEUU

La muerte de George Floyd de 46 años, a manos de la policía cuando estaba indefenso ha reabierto una herida que está todavía lejos de cicatrizar en Estados Unidos. Ni siquiera la pandemia del coronavirus ha evitado que la gente salga a la calle a protestar en rechazo a su asesinato.

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¡Por favor, por favor. No puedo respirar!”, decía el pasado lunes George Floyd, un ciudadano afroamericano de Minneapolis (Minnesota), mientras un policía lo sujetaba acostado, boca abajo, con su rodilla sobre su cuello. La vergonzosa escena, la cual quedó registrada en un video publicado en Facebook por un usuario, va poniéndose peor a medida que el hombre pierde la conciencia. Tras 10 minutos llegan los paramédicos, lo atienden, en medio de gritos de pánico, y se lo llevan a un centro hospitalario ya sin vida.

Hace unos años el actor Will Smith aseguró que “no es que los casos de muertes de afroamericanos en manos de policías estuvieran aumentando, sino que solo ahora se están grabando”.

Llevan varios días los protestantes que salen a las calles gritando “No puedo respirar” como señal de protesta ante el asesinato de George Floyd que murió por falta de oxigeno a sus pulmones.

Lo ocurrido en Minneapolis ha tenido repercusión en toda la nación, en donde a pesar de las restricciones por el coronavirus y el confinamiento, cientos de miles de estadounidenses han salido a las calles a protestar.

La comisaría de policía en donde trabaja el oficial que ahogó al periodista fue incendiada por los protestantes, como retaliación ante el homicidio.

Varios centros comerciales fueron vandalizados por parte de la turba de protestantes que ingresaron y se llevaron todo lo que podían.

El presidente Trump se manifestó a través de su cuenta de twitter con un trio que lee: “Cuando empiece el saqueo comenzarán los disparos”

Fueron cuatro agentes los que participaron en el operativo y ya fueron despedidos, por ahora no han caído cargos en su contra. “La técnica que se utilizó no está permitida; no es una técnica para la que nuestros agentes reciban capacitación. Y nuestra jefa de policía ha sido muy clara con eso. No hay razón para aplicar ese tipo de presión con una rodilla en el cuello de alguien”, aseguró el alcalde de la ciudad, Jacob Frey.

Director: Habib Merheg Marún

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